sábado, 4 de julio de 2026

ELVIRA

 

Noemia Prada

Nace de la ausencia

tu presencia,

recorres mi memoria

desde la infancia,

pues eras parte de ella

y ella de ti, de mí.

 

Otra mujer herida

de una guerra

que extirpo almas,

sin infancia, desnuda,

nacio ahí su carácter.

 

Casose con Dios

sin estar enamorada,

el rezar en soledad

profundizo su dolor

el amor no estaba,

no existía bajo el hábito.

 

Y allí estaba el mundo

esperándola, frio, aséptico,

lucho con inteligencia,

sin compañia, consigo misma,

aferrándose a los restos

de un naufragio

lleno de heridos

que poco podían hacer.

 

Lucho como una valiente

contra su cuerpo,

sobrevivió a la tortura

de la raíz amarga,

eso la hizo ser precavida,

barco en perpetua zozobra,

capitán sin marineros.

 

Me he enterado de tu partir

por el rastro que dejan las redes,

cientos de recuerdos que se hunden,

el amargor de una mala despedida,

orgullo que nos pierde en la oscura niebla,

todo un sinsentido, otra batalla perdida,

siento en el alma tu partir,

lo guardo en mi cuaderno de bitácora

como una parte importante de mi navegar.

 

Coge de nuevo los pinceles

pinta esa torre de tu infancia,

y a su sombra la familia

los seis por fin libres y juntos.

 

NO ME PIENSES